t300 Antonio Jesús Torres

Tengo que reconocer que mi situación era poco particular, comencé a trabajar en consultoría nada más salir de la carrera, sin dejarlo, me planteé tener un plan B, de cara al futuro, algo menos estresante. Decidí buscar un preparador en agosto de 2018, para ir poco a poco, a largo plazo. Francisco Javier fue el único que me dijo algo realmente realista: la primera, que me olvidase de ICCP si iba a compaginar el estudio con el trabajo; y la segunda, que me planteara prepararme a ITOP, que en un año, aun estando a tiempo parcial, era posible defenderse en un examen. Yo no lo veía posible, pero me terminó convenciendo y empecé a sacrificar mi vuelta del trabajo y mis fines de semana en esta “cruzada”.

Al principio todo me parecía chino (directivas, reales decretos, …), luego con el paso tiempo, le fui cogiendo el truco, gracias en buena medida a los temas que nos preparaban. En los meses previos al examen, tenía muy pocas esperanzas. A pesar de ello, iba incrementando mis notas poco a poco en los simulacros de test que íbamos haciendo en la academia. Abraham me convenció de que, si realizaba un último esfuerzo, podía pasar el primer examen. Y así fue, los dos meses previos al examen fueron bastante duros (porque no sabía lo que venía después) pero tuvieron su recompensa. Conseguí pasar también el segundo examen, y finalmente dediqué mis vacaciones de agosto a preparar el práctico.

Finalmente llegó la recompensa con el aprobado final, que he de reconocer que a día de hoy todavía me cuesta creérmelo.

De mi experiencia con la academia, más allá de la calidad del temario o los simulacros, así como el material preparado para el práctico (todo excelente), destaco la labor del equipo, en cuanto a orientarnos en todo momento, ayudarnos en esas fases de la oposición en las que estamos un poco “perdidos”, y en hacernos ver en todo momento que es posible conseguirlo.