t264 Ignacio Rivas

Cuando terminé la carrera, allá por febrero de 2016, no sabía qué hacer con mi vida. Tras dos semanas o así sin  hacer nada productivo, llegó a mis oídos la Oferta de Empleo Público para el Cuerpo de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos del Estado. Yo hasta entonces ni había contemplado dicha posibilidad, pero como no tenía otra cosa que hacer y visto que era estudiar, y a mí estudiar no se me daba mal, pues me decidí a buscar preparador, con la gran suerte de que di con Francisco (que encima preparaba presencialmente en Málaga). Tras un café con él, me convenció, y me lancé a prepararme.
Al principio fue duro (de hecho tiré la toalla un par de veces durante el primer año, viéndome incapaz de seguir). En la primera convocatoria, tras unos meses de estudio, suspendí el primer examen por muy poco. Tras un año conseguí “hacerme a la oposición” y encontré la manera de disfrutar del estudio. En la segunda y tercera convocatorias me quedé a las puertas, suspendiendo el práctico. El suspenso de la tercera convocatoria fue un mazazo, ya que esperaba aprobar y me vi teniendo que dedicarle un año más a las oposiciones.
Por fin, en mi cuarta convocatoria, y tras un año 2019 que para mí se queda, logré aprobar y la sensación que experimenté y que todavía sigo sintiendo es la más maravillosa que he tenido hasta ahora.
Respecto al papel de Francisco como preparador, sólo puedo estarle agradecido. El temario está hecho con un cariño y un esmero que sólo puede dedicarle un profesional apasionado. El material proporcionado y el seguimiento pormenorizado son de una factura técnica sobresaliente. También quiero dedicarle unas palabras al resto del equipo: Abraham, Marta, Eduardo y Álvaro, cuya ayuda y palabras de ánimo fueron fundamentales en los momentos en que más bajo de moral me encontraba.
Ahora termino una etapa y comienzo otra. A ti, que estás leyendo esto, no lo dudes, llama a Francisco y lábrate un futuro mejor. Nadie mejor que él y su equipo para ayudarte a lograrlo