t218 Álvaro Gil

Mi situación durante la oposición fue un poco frenética. Me saqué la carrera en junio de 2017, empecé a opositar en septiembre de 2017 y en octubre de 2018 ya era Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos del Estado con la cuarta plaza. Quién me lo iba a decir. Ni en mis mejores sueños. Todo esto no ha sido posible sin una rutina muy dura y exigente, sin puentes, Navidades o vacaciones de verano. Únicamente dedicaba medio día de domingo a descansar, después de comer. No obstante, la clave de la eficacia también reside en la ayuda del preparador y aquí Francisco Javier y Abraham han sido claves. Me han apoyado constantemente, han confiado en mí, y gracias a sus consejos a la hora de manejar situaciones difíciles he podido sobreponerme y conseguir un objetivo que al principio veía realmente inalcanzable. Yo sabía que esto era algo completamente distinto a estudiar la carrera y tenía claro que sólo pasaban los mejores, por eso desde el principio me aseguré de dar el máximo de mí mismo. Te hacen un seguimiento continuo, se cantan temas cada dos semanas y también se hacen simulacros de test más difíciles de lo que verás en el examen y con menos tiempo. La clave de la preparación con Francisco creo que reside en el temario. Es un temario propio, magníficamente elaborado, con el que es fácilmente superar el test y además con los resúmenes uno puede afrontar el oral con enormes garantías.
Primer examen (Test): Es un examen que da tiempo a resolverlo si llevas el temario bien estudiado. El temario propio de Francisco es increíblemente útil. Compleméntalo con el estudio de la normativa y legislación y no tendrás problema en aprobarlo. Yo obtuve muy buenos resultados con su ayuda. Es una gran criba que se hace en el proceso selectivo pero créeme, estás en buenas manos.
Segundo examen (Inglés): Aquí Francisco te aporta sitios web muy interesantes para poder practicar las traducciones, los exámenes de años anteriores, además de todas las preguntas que se van haciendo día tras día en la parte oral del examen. Practica el inglés si no eres muy ducho, parece un examen fácil pero no lo es teniendo en cuenta que como se suspenda vuelves al principio y todo el esfuerzo y tiempo empleado en los otros exámenes se va por la borda. No lo dejes de lado y dedica algo de tiempo a la semana.
Tercer examen (Oral): El oral para mí era un muro infranqueable para un ingeniero, estudiar todo de memoria y controlar los temas es algo que nos parece un poco antinatural al principio. La clave de este examen son horas y codos. No hay más. Cuanto más tiempo le dediques, más cómodo estarás el día del examen, porque es un momento donde afloran los nervios y es para mí la verdadera prueba de fuego, la verdadera “entrevista de trabajo”. Los temas resumidos que proporciona Francisco son una magnífica ayuda, no tienes que preocuparte de preparar tus exposiciones (a todo esto decir que la exposición es libre, pero no subestimes la información de los resúmenes, es clave basarse en ellos). Si te los aprendes, como yo hice, no dudes que lo sacarás y con nota. Es sobre todo esto lo que quizá me permitió aprobar la oposición en tan poco tiempo. Échale horas todos los días y sé muy constante. Aquí la disciplina es crucial. Un buen oral marca la diferencia en la oposición.
Cuarto examen (Práctico): La forma de afrontar el último ejercicio, el práctico, reside más en la táctica y estrategia que en el contenido en sí. Para ello Francisco te proporciona toda la documentación necesaria junto con los exámenes de ICCP e ITOP resueltos, además de monográficos de cada materia presenciales (y si no puedes acudir, todo queda grabado en vídeo). Es un examen en el que hay que pensar y escribir muy rápido porque nunca da tiempo a hacerlo todo, tienes que tener toda la documentación (yo me llevé 6 maletas de libros) muy bien controlada, con post-it y subrayados para acceder casi instantáneamente a lo que necesitas. Existe mucha presión en este examen, porque si no pasas vuelves al principio, por lo que uno tiene que templarse y actuar con frialdad, siendo práctico y no yendo a calcular el número exacto. Aquí uno tiene que demostrar que es capaz de resolver en 2 horas cada uno de los casos que plantea el Tribunal que en la vida real podrían llevar mucho más tiempo. El examen dura 8 horas, es larguísimo y muy exigente. El último escollo de este desafío es duro pero cuando todo acaba ves que ha merecido la pena y que lo habrías suscrito en el pasado sin ningún género de duda.
Dicho esto, nunca me cansaré de agradecer a Francisco y a Abraham todo el apoyo que me han dado, me han ayudado enormemente a conseguir este pedazo de objetivo, a resolverme la vida y a tener una formación que muy pocos ingenieros de caminos tienen. La oposición es muy dura, el estrés y a veces la ansiedad aparecen y uno tiene que ser frío y seguir luchando día a día. Una vez alguien me dijo que quien aprueba la oposición es el que aguanta, ni el más listo, ni el más cerebrito, ni nada de eso. Aprueba el que le echa codos. El tesón, la disciplina, el autocontrol y la fuerza de voluntad son unas cualidades imprescindibles en este camino, pero la recompensa es enorme y con razón uno puede sentirse tremendamente orgulloso.
¡Qué suerte toparme con vosotros, os estaré agradecido toda mi vida!