El acceso al Cuerpo de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos del Estado (ICCP) ha sido, durante décadas, sinónimo de excelencia técnica y exigencia académica. No en vano, su proceso selectivo era considerado uno de los más duros y completos del grupo A1 del Estado.
Sin embargo, la última convocatoria publicada en enero de 2025 ha marcado un cambio de rumbo tan evidente como controvertido, lo que ha suscitado diferentes opiniones al respecto, con posicionamientos encontrados a favor y en contra de dichos cambios.
A ello hay que añadirle una serie de consideraciones, que se vienen planteando convocatoria tras convocatoria y que resultan, al menos, impactantes:
- El número de plazas convocadas se ha ido incrementando sustancialmente, llegando al caso actual de estar convocadas 236 plazas para acceso libre (habitualmente en los últimos años rondaban las 45 plazas) y 37 plazas para promoción interna ( en torno a 10 en anteriores convocatorias)
- El número de aspirantes que se inscriben a las convocatorias se viene reduciendo año tras año. En la presente convocatoria, se registraron 283 inscritos en acceso libre y 59 por promoción interna, una cifra que contrasta notablemente con años anteriores, cuando el número de inscritos para acceso libre rondaba los 550 candidatos. Además, es importante destacar que habitualmente cerca de un tercio de los inscritos no llega a presentarse al primer ejercicio. Esto, sumado al hecho de que un número considerable de los que se presentan lo hace únicamente para obtener una primera noción o impresión de estas oposiciones, refleja un panorama que podría explicar los datos registrados en la jornada del examen. En concreto, el primer ejercicio, celebrado el pasado 7 de abril, contó con la participación de únicamente 190 aspirantes en la modalidad de acceso libre.
Y para completar el panorama, la realidad es que al contrario de lo que venía siendo habitual en la preparación de estas oposiciones y es que los aspirantes optaban por una dedicación plena, completa y exclusiva al estudio, actualmente se ha invertido la tendencia y cada vez es más alto el porcentaje de aspirantes que plantea su preparación compaginándolo con el ejercicio de su trabajo en la empresa privada, lo que evidentemente reduce el número de horas de estudio productivo.
Cambios en el proceso selectivo de ICCP.
El proceso selectivo para acceder al Cuerpo de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos del Estado (ICCP) ha experimentado significativos cambios en los últimos veinticinco años. Desde el número de temas que deben estudiar los opositores hasta la estructura de las pruebas, cada modificación ha tenido un impacto considerable en la preparación y desarrollo del proceso.
En lo que se refiere a la prueba tipo test, la sistemática inicialmente incluía un examen tipo test con 90 preguntas y complementariamente 10 preguntas “cortas” a desarrollar (en el caso de promoción interna solo preguntas test), y posteriormente se pasó al sistema de 100 preguntas tipo test (75 en el caso de promoción interna). Y ya en la actualidad, para el caso de acceso libre se mantiene el tipo test con 100 preguntas, pero en el caso de promoción interna, desde la anterior convocatoria de 2023, los aspirantes están exentos de su realización.
En lo referente al número de temas, se ha pasado por diferentes etapas, desde un total de 159 temas en los primeros años, pasando por una reducción considerable entre los años 2006 a 2011 en torno a 128 temas, hasta llegar a la situación actual con 147 temas.
La prueba de idiomas también ha evolucionado. En los primeros años, se trataba de una prueba obligatoria pero no eliminatoria a la que se podía acceder con la elección entre 3 idiomas (inglés, francés y alemán). Posteriormente pasó a ser una prueba obligatoria y eliminatoria y solo con el idioma inglés y ya en la actualidad, desde la convocatoria correspondiente a la OEP 2020, es una prueba en la que es posible acreditar el conocimiento de inglés mediante titulación acreditativa mínimo B2, o bien llevar a cabo el examen mediante dos traducciones (directa e inversa), lectura de las mismas y conservación en inglés.
En la prueba de exposición de temas, también ha habido considerables cambios. En los primeros años, se trataba de una prueba de desarrollar 4 temas por escrito (uno de cada grupo) extraídos por el Tribunal y comunes para todos los opositores, sin posibilidad de elección.
Posteriormente se pasó al sistema que ha estado vigente en el resto de convocatorias, en el que cada opositor por turno, debía de exponer 4 temas de manera oral durante un tiempo máximo de 40 minutos (3 temas en el caso de promoción interna sin bloque administrativo). Para ello, cada aspirante extraía al azar 8 temas, 2 temas de cada grupo, y podía elegir el tema a exponer de cada grupo. Una vez realizada la exposición, el Tribunal disponía de 15 minutos para formular preguntas sobre los temas expuestos.
Sin embargo, en la presente convocatoria 2025 (correspondiente a las OEP’s 2023 y 2024), la sistemática ha cambiado considerablemente. Ahora, en una primera sesión conjunta, todos los aspirantes deben de desarrollar por escrito 3 temas a elegir entre 6 seleccionados por sorteo por el Tribunal de los 3 grupos de las materias específicas (un total de 130 temas) durante un tiempo máximo de 3 horas.
Posteriormente, en una segunda sesión, que ya se realiza de manera individual, el aspirante procederá a la lectura ante el Tribunal de los 3 temas que ha desarrollado por escrito y a continuación (solo para los aspirantes de acceso libre), deberá exponer oralmente 1 tema a elegir entre 2 seleccionado por sorteo de las materias comunes (un total de 17 temas) y para lo cual dispondrá de un máximo de 10 minutos. Finalmente, acabadas ambas partes, el Tribunal dispondrá de un tiempo máximo de 15 minutos para formular preguntas relacionadas con los temas expuestos.
Por último, en lo que se refiere a la prueba práctica, desde los primeros años hasta la presente convocatoria, el ejercicio consistía en la resolución de 4 supuestos prácticos (carreteras, ferrocarriles, aguas y costas) elaborados por el Tribunal, y su realización se planteaba en 2 sesiones de 4 horas (mañana y tarde) para un total máximo de 8 horas. En el caso de la promoción interna, más adelante la prueba se redujo a la resolución de 2 de los 4 supuestos con un total de 4 horas máximo.
Pues bien, al igual que con la tercera prueba de exposición de temas, esta prueba práctica también ha sufrido una modificación importante en la última convocatoria 2025.
Además de prefijar un % en la valoración de diferentes aspectos a la hora de realizar el ejercicio (conocimientos, análisis, orden y claridad), el Tribunal elaborará 4 supuestos prácticos de manera similar a convocatorias anteriores, pero en esta ocasión, los aspirantes deberán resolver, a su elección, solo 3 de los 4 supuestos planteados, en una única sesión de 4,5 horas de duración, aunque previamente habrán de comunicar su elección. En el caso de la promoción interna, la prueba se reduce a la resolución de 2 de los 4 supuestos en una única sesión de 3 horas de duración.
Y llegados a este punto, y tomando en consideración todo lo expuesto, se nos plantean algunos interrogantes del proceso selectivo de ICCP:
1.- ¿A qué se debe que, frente al mejor momento de los últimos 25 años en lo que al número de plazas de acceso al Cuerpo de ICCP se refiere, nos encontramos con que el número de compañeros que se anima a preparar estas oposiciones se encuentra en su nivel más bajo de estos 25 años?
2.- ¿La solución para revertir esta situación pasa, como hemos visto, por reducir la complejidad, rebajar el nivel de exigencia o incluso suprimir, algunas de las diferentes pruebas que componen actualmente el proceso selectivo?
3.- ¿Se está comprometiendo de alguna manera el rigor técnico y la excelencia profesional de los compañeros que, bajo estas circunstancias actuales acceden al ingreso al Cuerpo de ICCP?
4.- ¿Cuál o cuáles pueden ser las posibles medidas o actuaciones que permitan por un lado seguir garantizando que quienes accedan al Cuerpo estén realmente preparados para afrontar los retos técnicos, legales y de gestión que conlleva el ejercicio de sus funciones en la Administración, y por otro, que sean unas oposiciones atractivas que animen a los compañeros ICCP a tomar la decisión de prepararlas con la ilusión y ganas que ello conlleva?
Desde www.oposicionescaminos.es si que creemos que hay que adoptar de manera urgente una serie de medidas a corto y medio plazo que sin duda podrían dar respuesta a estos interrogantes, algunas que estimamos de fácil implementación y otras que requieren la intervención del Colegio de ICCP frente a las Administraciones.
- Poner en marcha un proceso de divulgación en las diferentes Escuelas de ICCP en toda España, con charlas informativas a los alumnos de los últimos cursos para que conozcan de primera mano en qué consiste esta salida profesional que en muchos casos es desconocida como tal.
- Instar al Ministerio a que divulgue con la suficiente antelación las previsiones de futuras convocatorias que se van a publicar, de manera que el compañero que se lo plantee, cuente con la información necesaria para tomar la decisión con el tiempo necesario. La realidad es que gran parte de los compañeros son conocedores de las plazas que se ofertan en el momento de la convocatoria y resulta poco alentador leer que el primer ejercicio se realizará en el plazo máximo de 3 meses.
- Instar al Colegio de ICCP a que plantee en el Ministerio la necesidad de que se mejoren las condiciones laborales y salariales de los compañeros, con niveles de retribución acordes con las responsabilidades que se asumen y con el fomento de una carrera administrativa más ilusionante. Es de todos conocido que el número de compañeros del Cuerpo que se plantea el traslado a otros Ministerios o incluso a otras administraciones públicas autonómicas es cada vez más elevado por razones evidentes de que consiguen mejoras salariales e incluso menores niveles de responsabilidad profesional.
- Plantearse desde las instancias del Colegio de ICCP la posibilidad de ofrecer algún tipo de ayuda económica a sus Colegiados, mediante el otorgamiento de becas, u otras ayudas que incentiven el que la decisión de iniciar esta andadura de la preparación sea lo menos gravosa para ellos.



